Portada | Mapa del sitio | Contacto

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Enregistrer au format PDF | Enviar la referencia de este documento por email title= enviar por email

Consuelo


Así, pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.

Que Jesucristo nuestro Señor y Dios nuestro Padre –que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza– os consuele internamente y os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas. (2 Ts)

Que forjen puentes y no muros, las palabras. Que hablen de amor y alejen miedos. Que acaricien, al traernos el mensaje deseado. Que den calor en el frío, que disipen el vacío y abran paso a los encuentros. Veredictos de justicia que ha de oír el maltratado; cantos de paz y concordia que amansarán al guerrero; de esperanza en la tiniebla; de libertad para el preso; voces que aplaquen el llanto que a veces llevamos dentro, ecos de aquella Palabra que envuelve el tiempo.

(José María R. Olaizola, sj)