Portada | Mapa del sitio | Contacto

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Enregistrer au format PDF | Enviar la referencia de este documento por email title= enviar por email

Venid a mí


«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.» (Mt 11)

“Venid a mí”, bramó la tormenta,

invitándonos a adentrarnos

en su intemperie llena de posibilidades.

“Venid a mí”, dijo la luz,

alejando de nosotros

el temor a la sombra.

“Venid a mí”, propuso la esperanza,

convertida en caricia

para quienes andaban cansados y afligidos.

“Venid a mí”, exclamó la pasión,

prometiendo un nuevo fuego

al rescoldo de corazones que en otro tiempo ardieron.

“Venid a mí”, exigió la justicia,

herida –en las víctimas–

por tanta mentira dicha en su nombre.

“Venid a mí”, susurró el silencio,

mostrando, con los brazos abiertos,

una forma distinta de cantar.

“Venid a mí”, gritó la soledad,

cansada de deserciones y abandono.

“Venid a mí”, pidió el dolor,

ofreciendo su rostro herido

para que la compasión lo acunase.

“Venid a mí”, llamó el Dios de los encuentros.

Y fuimos. A veces vacilantes,

con toda nuestra inseguridad a cuestas.

Pero fuimos.

(J. M. R. Olaizola sj)

ERAS TU

Eras Tú, era tu mirada, eran tus palabras las que me llamaban todas las mañanas aunque no te conocí, desde entonces entendía que.

Eras Tú lo sé, el que me levantó me puso en su regazo y restauró mi corazón. me guiabas en tus brazos, Buen Pastor .

Venid a mí

« mayo de 2020 »
L M M J V S D
27 28 29 30 1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31
 

Próximamente...