Cosas que cambiarás después de leer la nueva encíclica del Papa. Claves de encíclica ecológica del Papa: Que la tierra no se convierta en un montón de escombros

18 Jun, 2015 | En el mundo - Secularidad

En su encíclica «Laudato Si” el Papa Francisco no pide medidas técnicas para curar las heridas ecológicas, sino un cambio «valiente” de estilos de vida. Y es que puede bastar un pequeño gesto para cambiar el planeta.

El primero es muy fácil: detenerse para admirar la belleza del mundo y la naturaleza, que nos llevará a cuidarla mejor.

El segundo es ejercitarse en la sobriedad para aprender a disfrutar con poco: por ejemplo, pasando tiempo con los amigos, o hablando con los hijos.

En concreto, pide que se cuiden bien a las personas y a las cosas. Desde pedir permiso, dar las gracias o dominar la agresividad; hasta ser ordenados y limpios.

Habla también de Internet: dice que el encuentro generoso entre personas no se consigue con la mera acumulación de datos.

A lo largo de la encíclica pide un valiente cambio de estilo de vida. En concreto, modificar actitudes nocivas de consumo. Y aquí es mucho más concreto.

Por ejemplo, pide sobriedad en el uso o la intensidad del aire acondicionado. También, cuando hace frío, invita a ponerse un jersey en casa en lugar de aumentar la calefacción.

Sugiere otras medidas prácticas como no usar cubiertos y platos de plástico o papel; no derrochar agua; diferenciar la basura para poder reciclar y eliminar residuos peligrosos; cocinar más o menos lo que se va a comer para no desperdiciar comida; apagar las luces cuando no hace falta tenerlas encendidas y usar transporte público o compartido.

Otro consejo del Papa es plantar árboles, cuidar bien las plantas y tratar con ternura a los animales, porque tienen una dignidad propia.

Francisco invita a ser valientes también respecto al reciclaje de papel; aunque como regla general pide aprender a reutilizar lo que usamos en el día a día.

El Papa también elogia a las organizaciones de consumidores porque consiguen que las grandes empresas les escuchen y no dicten ellas solas las reglas del mercado.

(Tomado de Rome report)

Claves de encíclica ecológica del Papa: Que la tierra no se convierta en un montón de escombros

El Papa describe su encíclica «Alabado seas” como un documento dramático y alegre. En ella pide a los cristianos que dejen de mirar hacia otro lado ante las heridas del planeta y que lo cuiden como a la propia madre.

1. MIRAR LA REALIDAD CON SINCERIDAD
Describe de un modo bastante realista lo que la inmensa mayoría de expertos ya sabe:

 la contaminación que provoca muertes prematuras;

 el calentamiento global, que va de la mano del crecimiento del nivel del mar y de eventos meteorológicos extremos;

 cada vez menos personas con acceso a agua potable y segura;

 desaparecen especies vegetales y animales necesarios para la alimentación y la cura de enfermedades.

Se trata procesos causados o al menos favorecidos por el hombre.

PAUL O’CALLAGHAN
Teólogo de la Creación
«No puedes pensar: ‘Bueno, no decimos nada sobre este tema hasta que estemos seguros de que es culpa del ser humano’. No puedes porque quizá sea demasiado tarde. Si hay altas probabilidades de que estemos haciendo un daño irreparable a la atmósfera y al mundo, tenemos que asegurarnos de pararlo a tiempo”.

2. DEPREDADORES
El Papa dice que no se trata de un problema ecológico sino un problema ético. Denuncia las agresiones al medio ambiente de algunas empresas que hacen en países menos desarrollados actividades que no pueden hacer en sus propios países.

Es lo que está ocurriendo en la Amazonia.

MAURICIO LÓPEZ OROPEZA
Secretario Ejecutivo, Red Eclesial Panamazónica
«Los pueblos, que nos hablan de otra manera de ver la vida, de otras perspectivas, están siendo desplazados. Muchos de ellos están perdiendo los territorios además de sus identidades”.

Quizá por eso algunas grandes petroleras americanas se han opuesto con virulencia al documento antes de que lo publicaran.

3. DESINTERÉS
Lamenta que muchos esfuerzos para salvar el planeta mueren por la falta de interés de personas normales.

Denuncia actitudes que van desde la negación del problema hasta la indiferencia, o de la resignación cómoda o la confianza ciega en las soluciones técnicas.

Con los cristianos es más duro. Les pide una «conversión ecológica” para «vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios”, algo que no es ni opcional ni secundario.

4. COHERENCIA
Pide coherencia a los activistas ecologistas, para no caer en contradicciones: «Cuando no se reconoce en la realidad misma el valor de un pobre, de un embrión humano, de una persona con discapacidad –por poner sólo algunos ejemplos–, difícilmente se escucharán los gritos de la misma naturaleza”, escribe.

5. CONTEMPLAR EL MUNDO
La encíclica abre horizontes y dice que al ser un problema ético, la solución pasa por el corazón del ser humano: propone mirar la belleza de la naturaleza con estupor, para no comportarse como consumidores o explotadores de recursos naturales, que se guían por el interés inmediato.

FRANCISCO
«Quiero llamar a la responsabilidad, a partir de la misión que Dios entregó al hombre en la Creación: cultivar y custodiar el jardín en el que nos puso”.

6. LA SOLUCIÓN DEPENDE DE TI
«La atenuación de los efectos del actual desequilibrio depende de lo que hagamos ahora mismo”, escribe el Papa. Por eso, propone cambiar estilos de vida a través de pequeños gestos cotidianos:

 reciclar papel,

 diferenciar las basuras,

 o ponerse un jersey en vez de aumentar la calefacción.

Aunque algunos piensan que el Papa podría estar equivocado en su diagnóstico, parece más prudente verlo como la última oportunidad de que el planeta no se convierta, como él dice, en un montón de escombros.

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