Sinodalidad (26.1)
Continuamos con nuestras reflexiones sinodales en los grupos diocesanos, con toda la riqueza que supone dejar que sea «el viento», el Espíritu, quien dibuje en el horizonte la mejor versión de cada comunidad.
Rezamos para que sigamos sosteniendo con fuerza el cordel que mantiene su tensión.
Oración constante, exigencia y compromiso.





