
María, como una estrella en la noche, ilumina nuestros naufragios cotidianos. Hace que Cristo sea el faro de nuestro desaliento, para retomar, una vez más, desde el seno materno de la Virgen, nuestro regreso a la casa del Padre.
Inmaculada Concepción 8 diciembre
La Inmaculada Concepción Celebramos la Patrona de la Alianza y de la Familia...




