María ilumina nuestros naufragios

María, como una estrella en la noche, ilumina nuestros naufragios cotidianos. Hace que Cristo sea el faro de nuestro desaliento, para retomar, una vez más, desde el seno materno de la Virgen, nuestro regreso a la casa del Padre.

Enséñame y recuérdame

Ven Espíritu divino Manda tu luz desde el cielo Padre amoroso del pobre Don en tus dones espléndido. Espíritu de Dios Enséñame la humildad y la sencillez de vivir contento con lo que tengo, de no querer más, de no esperar más. Enséñame que solo se vive en cristiano...