
María, como una estrella en la noche, ilumina nuestros naufragios cotidianos. Hace que Cristo sea el faro de nuestro desaliento, para retomar, una vez más, desde el seno materno de la Virgen, nuestro regreso a la casa del Padre.
Nuestra Señora del Rosario
Nuestra Señora del Rosario En su visita Apostólica a Francia, León XIV vuelve...




