Maternidad de María

La maternidad divina de María, escondida en la simplicidad de una joven mujer de aldea, pasó inadvertida a los grandes de su época. Ella, que proclamó a su prima Isabel que todas las generaciones habían de llamarla Bienaventurada, sólo buscó la complacencia de esa...

Adora y espera

Llénanos, desde el principio de este nuevo día, de tu misericordia, para que en toda nuestra jornada encontremos nuestro gozo en alabarte. Adora y espera. Si no sabes decir nada, no importa, ese silencio basta. Aunque sientas el corazón seco, árido, incluso molestado...