Evangelio de hoy
Se necesita mucha pureza de corazón para ver… a Dios.
«Jesús es revelado al mundo, no como un Mesías poderoso y arrogante, no como un gran conquistador ni como un rey glorioso y dominador, como lo esperaban los judíos. Jesús es revelado como un mansísimo, humilde, sencillo y encantador Cordero: Ecce Agnus Dei»
( Venerable Antonio Amundarain Garmendia. 1JE47,43)





