1er. Domingo de Cuaresma 

En este tiempo de Gracia, aprovechemos cada enseñanza, cada detalle. Observar cómo Jesús responde a la tentación: SOLO CON LA PALABRA.
La tentación, se convierte en una oportunidad para fortalecer nuestra fe, y ver más allá de dar una contestación fácil, a la defensiva. La «altura» está en LA PALABRA.
«Jesús mismo fue tentado, en el desierto, por otros caminos: hacer valer su identidad, exhibirla y tener el mundo a sus pies. Pero él rechaza los caminos en los que hubiera perdido su verdadero sabor, aquel que hallamos cada domingo en la fracción del Pan: la vida entregada, el amor que no hace ruido”
León XIV (Ángelus 8-2-26)





