EL CIRIO PASCUAL
La gente piensa que el cirio pascual que esta noche se encenderá en la vigilia no es más que una vela grande. No saben ni lo de las abejas, ni lo de los granos de incienso, ni lo de su relación con el espacio-tiempo… Te lo explico para que se lo expliques.
Para los que no frecuenten la Iglesia, hay que señalar que este cirio se enciende en la Vigilia Pascual que es la fiesta por excelencia de todo el año, mucho más que la Navidad, puesto que se conmemora el acontecimiento central de la fe cristiana, la Resurrección de Jesús.
En esta celebración hay un montón de ritos llenos de riqueza simbólica que darían para hacer decenas de hilos. Si nos centramos solo en el cirio comenzaremos explicando que su nombre viene del material con que está hecho: cera (cereus en latín). Pero cera natural de abeja.
¿Y por qué tiene que ser de cera de abeja y no puede ser de parafina, por ejemplo, que es más barata?
Pues porque el material forma parte del signo que quiere hacer presente, que no es otro que representar al mismísimo Cristo Resucitado.
En esta noche de gracia, acepta, Padre Santo, el sacrificio vespertino de esta llama, que la Santa Iglesia te ofrece en la solemne ofrenda de este cirio, obra de las abejas.
Y es que los primeros cristianos consideraban la abeja como un símbolo de la virginidad por su particular forma de reproducirse (por partenogénesis, sin necesidad de fecundación del macho en algunos casos).
La composición de cera representa, por tanto, la concepción virginal de Jesucristo y su propia virginidad.
Benedicto XVI recordaba que en esta composición «también hay una referencia implícita a la Iglesia. La cooperación de la comunidad viva de los fieles en la Iglesia es algo parecido al trabajo de las abejas».
Así pues, los bautizados construimos según BXVI «la comunidad de la luz. Podemos ver así también en el cirio una referencia a nosotros y a nuestra comunión en la comunidad de la Iglesia, que existe para que la luz de Cristo pueda iluminar al mundo»
El cirio es, entonces, símbolo del cuerpo místico de Cristo, donde Él es cabeza y los cristianos, sus miembros.
La mecha o pabilo de algodon (pequeño y frágil) representa la naturaleza humana de Jesús, que se quema para darnos vida mientras que la llama representa la dimensión divina que es intangible, pero que ilumina a todos.
¿Y el tamaño? ¿Porqué debe ser tan grande no podríamos usar una vela más normal?
Bueno, el que usamos ahora es pequeño comparado con el que se solía poner, por ejemplo, en la Catedral de Sevilla hasta 1836 considerado el más alto de la cristiandad. Con más de 700 kilos de cera contaba con una altura extraordinaria y tenía que ser levantado con un sistema de poleas.
Y es que el gran cirio pascual simboliza también la columna de fuego y humo que guió al pueblo de Israel en su huida de Egipto y lo protegió del faraón tras cruzar el Mar Rojo, acontecimiento que también se conmemora esta noche de Pascua. Por eso es una vela «imponente».
Cristo, nuevo Moisés, guía a su pueblo, lo libra de la esclavitud del pecado y lo lleva, con su resurreción, a la tierra prometida. Por eso, en la procesión que se celebra esta noche, el cirio va a la cabeza y los fieles detrás.
¿Y qué significan los símbolos que lleva inscrito el cirio?
Aparte de ilustraciones relativas a la resurrección, un cirio pascual debe tener una gran cruz con cinco bolas rojas incrustadas.
La cruz hace referencia al camino hacia la resurrección. Sin cruz no puede haber resurrección. Por eso cada ser humano tiene una, es su escalera hacia el cielo.
Las cinco bolas rojas hechas de granos de incienso simbolizan las cinco llagas de Cristo, dos en las manos, dos en los pies y una en el costado. Son las cinco llagas que Cristo muerto en la cruz mostró a sus discípulos una vez resucitado.
Simbolizan la continuidad, el mismo que murió también resucitó. Así, si morimos con Él, resucitaremos con Él.
Y están hechas de incienso, una resina que simboliza la divinidad y el buen olor de Cristo.
Además, arriba y abajo verás las letras A y Ω; y, alrededor de la cruz, las cifras del año en curso. En este caso 2026.
Indican lo que te decía al principio de la dimensión espacio temporal. Cristo es el dueño del tiempo, el ayer, hoy y siempre.
Las letras A y Ω, Alfa y Omega, la primera y última del alfabeto griego. Simbolizan a Cristo, principio y final de la historia. Todo lo que existe, ha existido y existirá está contenido en Él.
El año nos indica que el Resucitado se hace presente en el hoy. La Pascua no es un recuerdo de un acontecimiento pasado, sino un memorial que vuelve a suceder cada año. El tiempo no pasa por Él, Él le da sentido al 2026.
En cierto modo, como hemos visto, el cirio es un resumen visual y simbólico de toda la teología pascual.
Espero haber aportado algo de luz al respecto.🕯️🕯️
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