Lunes, día 2
Conmemoración de los fieles difuntos
Con el recuerdo de las personas que se nos han adelantado, les regalamos el mejor homenaje: agradecer sus vidas y pedirles su luz.
«Mientras el dolor por la ausencia de quien no está ya con nosotros permanece impreso en nuestro corazón, confiémonos en la esperanza que no defrauda (cf. Rm 5,5); miremos a Cristo resucitado y pensemos en nuestros seres queridos difuntos como envueltos por su luz; dejemos resonar en nosotros la promesa de vida eterna que el Señor nos dirige»
(León XIV 2-11-25)





