Extendíó la mano y los curó

‘Extendió la mano y lo tocó’ Uff… ¡Tocar a un leproso! Menudo riesgo, menudo pecado, menudo atrevimiento. Así es nuestro Señor. Arriesgado, atrevido… cercano al hombre, próximo y comprometido con los hombres y mujeres. La vida del leproso...